Tatuajes en la Cabeza ¡ORIGINALES!

Un tatuaje en la cabeza es la forma más fácil de llamar la atención y de destacar entre todos, para realizarse este tatuaje se tiene como dificultad el cabello y al igual que los demás tatuajes se debe tener los cuidados básicos, como es no exponerse a los rayos del sol por lo que deberán taparse la cabeza con sombreros o gorras o utilizar protección solar de manera constante.

Estos son una técnica muy invasiva y no está del todo autorizada por la autoridad sanitaria. Para realizarse un tatuaje en la cabeza se debe tener en cuenta que es una zona especialmente sensible debido a que la piel es muy fina, el cráneo está pegado a ésta y hay muchas terminaciones nerviosas, y se puede sentir mucho dolor. Por eso un tatuador profesional lo hace con el mayor cuidado posible.

Pasos para hacer un tatuaje en la cabeza

La realización de un tatuaje en la cabeza lleva mucho tiempo debido a las terminaciones nerviosas que en ella se encuentran, al igual que los tatuajes que se realizan en otras zonas del cuerpo se debe tener algunos cuidados, como:

Lo primero que se debe hacer es afeitar la cabeza.

La piel de la cabeza es muy diferente a la del resto del cuerpo, y debido a esto la tinta no durará tanto como en otras zonas y se corre el riesgo de desvanecerse con mayor facilidad.

No se puede rapar la cabeza inmediatamente después de haberse hecho el tatuaje. Para volverse a afeitar, se debe esperar un tiempo o hasta que la zona se haya curado completamente.

El dolor que provoca el tatuaje en la cabeza va a depender de las condiciones de cada persona en particular. Hay personas que sienten un intenso dolor y otras que prácticamente no sienten dolor.

Riesgos de hacer el tatuaje en la cabeza

Los tatuajes en la cabeza pueden ser peligrosos si no se toman en cuenta los cuidados necesarios que se deben tener después de realizarse un dibujo permanente en cualquier zona del cuerpo, debido a que la zona se expone a enfermedades en la piel.

El tatuaje es una herida abierta que se puede contaminar o infectar de bacterias, que son llamadas estafilococos y estreptococos.

Entre las infecciones más comunes que se pueden presentar después de realizarse un tatuaje se encuentran la celulitis, el impétigo, linfangitis y cuadros mucho más graves como la fascitis necrotizante.

Si un tatuaje se infecta, la piel se pondrá roja, se sentirá caliente, se inflamará, se pueden visualizar otros abscesos y brotes o las heridas pueden tener pus.

De presentarse cualquiera de estas situaciones se debe acudir al médico para que la herida sea evaluada.

Cuando se vaya a rapar el pelo nuevamente se debe aplicar una crema hidratante y se debe aplicar protector solar sobre la zona, debido a que ésta es una de las más expuestas a los rayos solares.